Un gol de todo el equipo
A falta de 1.7 para terminar el partido. Un golpe franco a favor del Adesal con empate a 22 frente al Mar Alicante. Arantza Marín con un balón que sólo tenía un destino posible en un 5 contra cuatro: Inés Hernández. La almeriense, con su látigo en el brazo derecho descargó sobre la portería de Susi Sánchez y fue para adentro. Sonó el claxon y final del partido desatando la euforia en un Adesal que salió corriendo para abrazar a su número 11 que estuvo de 10. Pero esa piña, en realidad, era la fusión de un todo. Porque Inés no lanzó sola. Con ella iban las muñecas de todas sus compañeras, los codos del personal del club y los hombros de la afición. Todos empujaron hacia ese gol que permite al Adesal soñar con la permanencia afrontando los tres partidos que aún quedan del campeonato.